
Revisa este cuestionario antes de tu próximo viaje: llantas, aceite, frenos, batería y más para que nada arruine tu descanso.
Tomar la autopista para disfrutar unos días de descanso es una de las opciones más relajantes, pero el miedo a que algo salga mal en el camino puede hacernos dudar. La clave está en revisar un puñado de factores antes de arrancar. Aquí tienes las diez preguntas que conviene responderte.
¿Están las llantas en orden? La presión y el estado del neumático son lo primero a validar. Las llantas viejas tienen peor agarre, así que revisa que no tengan fisuras o bollos en la cara, y no olvides la llanta de repuesto.
¿El aceite está a nivel? Un nivel bajo puede provocar sobrecalentamiento y, en casos extremos, daños graves al motor. Revisa con el auto frío y sobre una superficie plana, y si falta aceite consulta el manual para usar la especificación correcta.
¿El anticongelante está en su punto? Si en tu uso diario no exiges mucho al auto, al salir a carretera puede descubrir el nivel de refrigerante bajo. Recuerda revisarlo en frío y evitar rellenar solo con agua, pues provoca sarro y no es compatible con los motores modernos.
¿El piloto está descansado? El conductor es pieza clave: si llega cansado, su tiempo de reacción baja. Durante el viaje haz una pausa breve cada hora para estirar las piernas y recuperar la atención.
¿Los frenos están bien? En rutas con pendientes descendentes los frenos serán esenciales. Si el coche se mueve normalmente en ciudad a baja velocidad, es mejor que un especialista verifique su estado antes de salir.
¿La batería es vieja? Si el acumulador tiene seis o más años, vale la pena cambiarlo antes de un viaje demandante. También revisa las terminales: deben estar bien fijadas y sin sulfatación.
¿Llevamos bebidas? La hidratación es un descuido común al viajar, y la deshidratación se asocia a fatiga y pérdida de atención. Perfecto para mantenerse despierto: agua o bebidas sin exceso de azúcar.
¿Las bandas están saludables? La falla de una banda suele ser catastrófica, pero una inspección visual bajo el cofre con una lámpara puede detectar grietas o zonas desgastadas.
¿Tenemos el equipo necesario? Gato y accesorios, triángulo de emergencia, cables para pasar corriente, lámpara, trapo y alcohol. También conviene llevar efectivo, recarga para el sistema de casetas y cargadores para el celular.
¿Tenemos tiempo? Esta es la pregunta trampa: no vale la pena conducir cansado ni con prisa. El recorrido es parte del viaje, y en México vestimos paisajes impresionantes que, junto con los baches, invitan a moderar la velocidad.
