SEMA 2026: las máquinas que van a dejarte sin palabras
19 de octubre de 2026 · Deavy Guevara

Del 3 al 6 de noviembre Las Vegas vuelve a ser el altar del auto modificado. Más que las cifras, lo que impresiona son los builds: proyectos de más de un millón de dólares, camionetas levantadas y eléctricos cada vez más presentes.
Del 3 al 6 de noviembre, Las Vegas se transforma otra vez en el altar del automóvil modificado. Es el SEMA Show, y si hay un lugar en el mundo donde el metal, la imaginación y la obsesión por los autos se juntan sin límites, es ahí.
Más allá de las cifras, que son grandes, lo que de verdad deja con la boca abierta son los builds: los autos construidos, transformados y llevados al extremo específicamente para este show. Hablamos de proyectos que superan el millón de dólares, armados desde cero y pieza por pieza por equipos que dedican meses, a veces años, a un solo vehículo. ¿Exagerado? Totalmente. ¿Increíble de ver en persona? También.
En SEMA encuentras de todo. Camionetas y 4x4 levantadas más de un metro del suelo, listas para cualquier terreno. Hot rods clásicos restaurados con una precisión casi quirúrgica, que honran la herencia de un show que nació en 1963 con los pioneros del hot rod americano. Autos de drift y de pista preparados al límite de la ingeniería. Y cada vez más proyectos eléctricos y de tecnología híbrida, que muestran hacia dónde va la personalización en los próximos años.
Marcas como Ford y Jeep llevan más de una década presentando ediciones especiales pensadas para el entusiasta que quiere llevar su vehículo al máximo. Y el mundo de las llantas y las suspensiones sigue siendo protagonista absoluto, porque sin buen agarre ninguna de estas máquinas tiene sentido.
Lo que hace especial a SEMA no es solo ver el resultado final, es entender el proceso. Cada build cuenta una historia: la de un diseñador, un fabricante y un equipo completo que apostó todo por crear algo que nadie había visto antes. Ese nivel de detalle es lo que hace que valga la pena caminar los pasillos, porque las cifras del show, con más de 2,400 expositores y más de un millón de pies cuadrados de exhibición, son solo el marco.
La buena noticia para el público: aunque SEMA es un evento principalmente para la industria, abre sus puertas al público general el viernes 6 de noviembre. Y si no consigues pase para el piso de exhibición, el SEMA Fest, la fiesta oficial de cierre, es gratis y abierta a todas las edades, con música en vivo y cultura automotriz en el estacionamiento del centro de convenciones. El broche de oro es el SEMA Cruise, quizá lo más espectacular del show: cientos de estos builds saliendo en caravana, rugiendo, directo desde el Las Vegas Convention Center.
Para quien mira el SEMA desde el lado de la industria, la cita es doble: primero para ver hacia dónde va el gusto del entusiasta y qué materiales, acabados y soluciones se están imponiendo, y segundo para encontrarse con la gente que mueve el mercado. FARAD México estará presente en esta edición con su línea antirrobo, así que si vas al show, escríbenos para vernos ahí. Prepárense, porque lo que viene en las próximas galerías de SEMA va a ser difícil de creer.


